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Las soluciones tecnológicas relacionadas con la salud ha sido una de las grandes asignaturas pendientes de la industria de la tecnología y uno de los grandes retos de los sistemas sanitarios a nivel mundial, pero en especial, a nivel estatal en España.Desde hace mucho años la tecnología ha formado parte de soluciones puntuales en departamentos puntuales. Por ejemplo, los laboratorios de los hospitales contaban con sofisticados sistemas de análisis que imprimían miles si no millones de páginas impresas con resultados. Este tipo de sistemas aportaban soluciones muy puntuales a necesidades también muy puntuales. Partiendo de ellos, el sistema tecnológico sanitario se iba complicando. Por ejemplo, los anteriores sistemas de análisis no hacían más que despachar cantidades ingentes de papel que quedaban dentro de la carpeta de historial clínico de un paciente. Era evidente que se necesitaba un sistema digital para poder procesar esa información. Así que los diferentes players del sistema sanitario iban demandando a los proveedores de tecnología la incorporación de nuevos sistemas que se enlazasen a la cadena. Esa cadena tenía múltiples semillas. Una de ellas es la comentada en los laboratorios de los hospitales. Otra semilla era los sistemas de gestión de la información sanitaria, etc. De este modo, los hospitales iban creciendo en soluciones tecnológicas, pero sin una estrategia tecnológica definida y con una amplia variedad de sistemas que, cuando pretendían unirse se llegaba a la conclusión de que era “imposible” por la incompatibilidad de los mismos. Todo ello se acentuó cuando se produjo la descentralización del sistema sanitario. A partir de ese momento, cada comunidad autónoma decidía la mejor forma de administrar el sistema y, por tanto, la tecnología de los mismos. Esto hace que comunidades autónomas como la de Andalucía, Castilla la Mancha o Cataluña utilicen sistemas completamente distintos para satisfacer las mismas necesidades. Sin embargo, el paciente puede ser exactamente el mismo. Una persona que reside habitualmente en Sevilla, tendrá su historial clínico en el hospital de Sevilla. Sin embargo, si durante sus vacaciones en Barcelona enferma, el hospital de Barcelona a día de hoy no conoce absolutamente nada sobre el paciente, dado que todo su historial clínico se encuentra en Sevilla y los sistemas tecnológicos de Sevilla y Barcelona son incompatibles y, por tanto, no intercambian información entre ellos. Sin embargo, la persona es Española y, por tanto, tiene derecho a que le atienda el sistema público de salud independientemente de la comunidad autónoma. Una situación mucho más grave que la anterior pero con el mismo patrón la podemos encontrar dentro del mismo hospital. Los diferentes departamentos del hospital cuentan con diferentes sistemas de información que, a día de hoy, están desintegrados y, por tanto, la información no fluye entre ellos. Por tanto, es el propio paciente el que hace de “canal de comunicación”, siendo él el que tiene que transportar las radiografías que le hacen en una planta del hospital hasta la sala donde se encontrará con el médico que las revisará. Para poder dar una solución a toda la problemática que se plantea, es importante tener en cuenta las tendencias que se están dando dentro del Sistema Sanitario Español, los Sistemas de Información que se utilizan en la actualidad y una breve historia sobre la evolución de éstos. Adicionalmente, es importante entender los objetivos del Servicio Nacional de Salud para darnos cuenta de la importancia que tiene todo lo referente a la integración e interoperabilidad en la estrategia de futuro. |